Manizales, martes 17 de marzo de 2026. La varicela es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite por contacto directo con lesiones en la piel o a través del aire (tos o estornudos). El periodo de contagio inicia entre uno y dos días antes de la aparición de los síntomas y se extiende hasta que todas las lesiones están en costra.
En este contexto, el cerco epidemiológico es fundamental para identificar contactos cercanos, prevenir nuevos casos y proteger a la comunidad educativa con medidas oportunas como el aislamiento y el seguimiento.
Las personas que hayan tenido contacto con un caso cercano deben vigilar su estado de salud durante 21 días, prestando atención a síntomas como fiebre, malestar general y brotes en la piel (ampollas o granitos), también tener presente el nombre de las personas con las que tuvieron contacto desde los dos días antes de iniciar los síntomas, y todos aquellos que hayan estado expuestos.
En caso de presentar síntomas, se recomienda consultar con su EPS, no asistir a la universidad y mantener aislamiento en casa, evitando el contacto con otras personas, especialmente con aquellas no vacunadas o con enfermedades crónicas que comprometan las defensas (cáncer, enfermedades autoinmunes, trasplantados, personas con VIH).
Si presentas síntomas, ten en cuenta las siguientes recomendaciones:
- Uso de tapabocas.
- Lavado frecuente de manos.
- Cubrirse al toser o estornudar.
- No compartir objetos personales.
- Mantener el aislamiento hasta que se caigan las costras.
Estás a tiempo para prevenir
- La vacuna contra la varicela es la mejor forma de prevención, ya que reduce el riesgo de contagio y las complicaciones.
- Las personas que nunca han tenido varicela ni han recibido vacuna deben consultar al médico para la posibilidad de acceder a ella.
- Las personas vacunadas tienen un riesgo mínimo de contagiarse y presentar síntomas: el brote es menor y generalmente sin fiebre ni complicaciones.