Manizales, miércoles 11 de febrero de 2026. En el marco del Día Internacional de la Niña y la Mujer en la Ciencia, la profesora e investigadora Diana Arias Henao representa una voz que integra conocimiento, ética y compromiso social en el ejercicio científico.
Psicóloga de la Universidad de Manizales, Arias Henao realizó una maestría y un doctorado en psicología profunda en el Pacifica Graduate Institute (California, EE. UU.), con énfasis en estudios jungianos y arquetipales. Su formación se complementa con diplomados en docencia universitaria y liderazgo, así como con estudios en trauma, psicología clínica y psicología profunda.
Su camino en la investigación comenzó casi de inmediato tras graduarse. “A los dos meses de terminar la carrera no tenía muy claro qué quería hacer, pero la investigación siempre me había interesado. Fui a una entrevista en el Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales, CRECE para ser asistente de proyectos comunitarios y me contrataron. Ahí empezó todo”, recuerda.
Desde 2005 se ha dedicado de manera continua a la investigación, participando en proyectos comunitarios, académicos y clínicos tanto en Colombia como en Estados Unidos. Hoy es coinvestigadora en un proyecto institucional de la Universidad de Manizales y realiza una estancia posdoctoral como investigadora principal en el Programa Orquídeas de Minciencias.
Sus intereses investigativos giran en torno a la psicología profunda, los estudios jungianos y arquetipales, los Diálogos Abiertos, la violencia de género y la resignificación de los impactos psicológicos en las experiencias de vida. Su trabajo pone en el centro la comprensión de la experiencia humana desde una mirada relacional y transformadora.
Sobre el papel de las mujeres en la ciencia, es clara: “Históricamente sí ha sido más difícil para las mujeres acceder, liderar y ser reconocidas en los procesos investigativos. Aunque hoy existen más oportunidades, persisten desigualdades, especialmente en cargos donde la representación ha sido mayoritariamente masculina”. Destaca que iniciativas como el Programa Orquídeas “visibilizan el impacto de los proyectos liderados por mujeres en las comunidades y territorios colombianos”.
Para la profesora Arias, uno de los grandes aportes de las mujeres a la ciencia radica en una perspectiva que amplía la forma de producir conocimiento: “Se expresa en el énfasis en las dimensiones relacionales e interdependientes, en la ética del cuidado y en los procesos de inclusión. Esta mirada permite incorporar la experiencia vivida, la escucha y el cuidado como dimensiones fundamentales del saber científico”.
A las niñas y mujeres que sueñan con investigar, les envía un mensaje directo: “Confíen en sus preguntas, en su experiencia y en su sensibilidad frente a la realidad social. La investigación no es ‘extraccionismo’ de datos; es compromiso ético, comprensión y propósito para hacer aportes valiosos a las comunidades”.
En la trayectoria de Arias Henao, la ciencia no solo ha sido un ejercicio académico, sino una forma de acompañar, resignificar y transformar realidades. Un ejemplo de cómo investigar también puede ser un acto profundo de humanidad.