Volar no siempre fue el camino, pero sí su destino. Cielo Alexandra Daza Naranjo, estudiante de último semestre de Finanzas y Negocios Internacionales en la Universidad de Manizales, ha aprendido a construir los sueños entre el despegue de un avión y el inicio de una clase virtual. Su historia es testimonio de que hoy es posible estudiar desde cualquier parte del mundo, incluso desde el aire.
Bogotana de nacimiento, Cielo lleva en su ser una riqueza cultural y familiar que le ha dado fuerza, empatía y propósito. Su primer amor académico fue la biotecnología, pero el camino la llevó a las aerolíneas, donde encontró no solo una carrera, sino una vocación. Empezó como tripulante de cabina, llegó a ser supervisora y hoy sigue cruzando los cielos mientras estudia.
Eligió a la UManizales por la calidad, enfoque humano, y especialmente, por la posibilidad de estudiar de manera virtual gracias a la flexibilidad y el acompañamiento institucional. Ha aprendido a estudiar en aeropuertos, aviones y hoteles, como el día en el que respondió a esta entrevista, que se encontraba en Montevideo, Uruguay.
Ella dice que cada vuelo es una historia distinta, y cada clase virtual es un paso más hacia el futuro. Su meta es clara, combinar su experiencia en la aviación con la asesoría financiera, siendo guía para otros, como otros lo fueron para ella.
Hoy solo espera iniciar la práctica para graduarse como profesional. Lo hará a través de los simuladores empresariales de la UManizales, una modalidad diseñada para personas que, como ella, viven en movimiento constante por su labor, pero que no renuncian a la formación académica. En esta experiencia, trabajará con una empresa ficticia, pero enfrentando desafíos reales.
Cielo no solo ha despegado profesionalmente, ha aprendido a volar alto, pero con los pies en la tierra. “La virtualidad me ha permitido seguir creciendo académicamente y también me ha dado la oportunidad de demostrarme a mí misma que con voluntad y perseverancia es posible construir el futuro que uno sueña", puntualiza.
