El hacker mira el mundo como lo haría cualquier
persona, pero descubre cosas donde las demás simplemente
ven. Y mas allá, desea conocer lo que no comprende,
arreglar lo que no funciona, y cambiar lo que no le gusta.
Ahora
es cuando se puede entender fácilmente, por qué
el poder le teme tanto a los hackers. Son la conciencia
del sistema y esa conciencia pone en marcha el motor que
lo hace andar.
Eric
S. Raymond en su libro Como convertirse en Hacker,
resume el pensamiento hacker en cinco lemas fundamentales:
«El mundo está lleno de problemas fascinantes
que esperan ser resueltos»
Todos estamos de acuerdo en este punto.
«Nadie
debería tener que resolver un problema dos veces»
Y así emplearíamos el valioso tiempo en
enfrentar y resolver nuevos problemas.
«Lo
aburrido y lo rutinario es malo»
El hombre siempre anhela ir más allá, dar
un paso adelante.
«La
libertad es buena»
Porque da cobijo a la creatividad, a la evolución
y al enriquecimiento. La libertad le garantiza centrarse
en lo que de verdad le interesa.
«La
actitud no es sustituto para la habilidad»
Nunca hay que olvidar que por adoptar una cierta actitud
una persona no se convierte automáticamente en
hacker; se deben desarrollar habilidades y si se disfruta
con el virtuosismo ajeno, mayor satisfacción se
experimente al lograrlo uno mismo. Esto requiere habilidad,
la habilidad trabajo, el trabajo motivación, y
la motivación actitudes.
Lo más valioso de esta la filosofía hacker
radica precisamente en el tipo de persona que suele sustentarla
y esa es, sin duda, una persona LIBRE.