La comparación
de las metas, planes de acción y declaraciones
con la situación actual de la Niñez
y la Juventud en América Latina, permite constatar
que aunque existe el compromiso sostenido por solucionar
los problemas de l@s niñ@s y jóvenes
y por poner a éstos en el centro de un desarrollo
con rostro humano para el continente y para el mundo
entero, este compromiso está lejos de cumplirse.
Esta situación pone de manifiesto la urgente
e impostergable necesidad de la producción
de conocimiento, la investigación, la innovación,
la información, la formación de talento
humano que viabilice las políticas y el compromiso
social de los distintos actores sociales involucrados
en ello: agentes socializadores; diseñadores
de política y programas; ejecutores de proyectos
y prácticas sociales específicas; formadores
de talento humano e investigadores de las Universidades
y centros de investigación del continente.
Estas dimensiones tienen
a su base la producción de conocimiento, la
formación de investigadores de alto nivel requeridos
para generarlo y aplicarlo, y la consolidación
de comunidades académicas y grupos de investigación
que lo hagan sostenible. Sólo a través
de estos procesos se hará factible: Evaluar
políticas y programas, medir sus impactos,
sistematizar los procesos generados; Producir conocimiento
en Ciencias Sociales sobre la Niñez y la Juventud;
Tener líneas de base, perfiles del desarrollo
y sistemas de información para gestionar las
políticas y programas, hacer monitoreo y seguimiento
y poder conocer el impacto de las políticas
y los programas en los distintos países; Hacer
estudios transculturales; Generar, sistematizar, evaluar
y diseminar innovaciones.